Legalidad del CBD en México

El uso del CBD ha sido restringido erróneamente por las autoridades y legislaciones debido a su relación directa (que no existe en términos reales) con el THC, cannabinoide que sí tiene efectos adversos en el organismo, por lo que su uso como alternativa beneficiosa para la salud ha sido extendido de forma muy reciente. Las comunidades científicas han ido estudiando y aceptando las propiedades del CBD, por lo que se trata de un método seguro de mejorar la calidad de vida al no tener ningún efecto psicotrópico en el sistema.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en el 2017 un estudio en el que se concluye que el CBD no genera abuso o dependencia alguna. En ese mismo año se publicó un decreto en el Diario Oficial de la Federación, en el que mediante una reforma a la Ley General de Salud y el Código Penal Federal, se autoriza la posesión y comercialización con fines médicos del CBD, así como con los derivados de su producción y distribución. Por lo tanto, el CBD no está prohibido por las leyes y tampoco se le considera estupefaciente o sustancia psicotrópico.

 

Desde agosto del 2019 se aprobó la comercialización de productos con base en aceite de cáñamo, que contiene CBD, a través de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS). Con esto se permite obtener productos con CBD de forma segura en distintas tiendas online, farmacias y autoservicios, entre otros. En ese entonces se liberaron 38 productos, entre suplementos, cosméticos, alimentos y materias primas, y el número ha ido en aumento con el paso del tiempo.